Fuente: FEPEX 8 Mayo 2026

Más de 130 profesionales analizan en Sevilla el presente y futuro de la patata nueva en su VII congreso nacional

Más de 130 profesionales del sector de la patata participaron ayer, en La Rinconada (Sevilla) en el VII Congreso de la Patata Nueva de España, organizado por la Asociación de Productores, Exportadores de Frutas y Hortalizas, Frutos Secos y Flores y Plantas de Andalucía, Asociafruit y FEPEX. El encuentro se consolida como el principal foro de debate del cultivo, reuniendo a productores, técnicos, distribución y administraciones para analizar la situación del sector y sus retos.

Bajo el lema “Sostenibilidad, Orígenes y Mercado”, el Congreso se centró en abordar los principales desafíos del sector en un contexto de transformación, marcado por factores como la evolución del consumo, la sanidad vegetal, especialmente la falta de fitosanitarios, la competencia internacional y la necesidad de reforzar el valor del origen.

Con relación a la evolución del consumo de patata fresca, los expertos señalaron que el sector atraviesa una etapa de estancamiento en volumen, a la vez que se percibe una mayor sensibilidad al precio por parte del consumidor, la búsqueda de ahorro en las compras de los hogares y la preferencia por productos prácticos y de conveniencia

A pesar de ello, la patata mantiene una alta penetración en los hogares, aunque se enfrenta al reto de adaptarse a nuevos hábitos de consumo, con mayor demanda de productos rápidos y fáciles de preparar.

Los representantes de la distribución subrayaron la importancia de adaptar la oferta a las demandas del consumidor actual, apostando por formatos más pequeños, productos locales y soluciones que faciliten el consumo. En este ámbito, se ha señalado el crecimiento de opciones como las patatas preparadas o listas para cocinar, así como el interés creciente por el producto de proximidad.

Otro de los ejes centrales del congreso ha sido la situación productiva del sector, que ha experimentado una fuerte reducción de superficie en las últimas décadas, pasando de más de 250.000 hectáreas en España en los años 90 a unas 60.000 en la actualidad. A pesar de esta caída, Andalucía continúa siendo una de las principales zonas productoras, con cerca de 10.000 hectáreas dedicadas a la patata nueva temprana, destacando la provincia de Sevilla como uno de los principales polos de producción.

En paralelo, se ha puesto sobre la mesa la paradoja del mercado español, que importa alrededor del 70% de la patata que consume —principalmente de conservación—, mientras exporta buena parte de su producción de patata nueva, reconocida internacionalmente por su calidad, frescura y sabor.

La sanidad vegetal, las limitaciones en el uso de fitosanitarios y los controles en frontera también han centrado parte del debate, junto con la necesidad de reforzar la competitividad del sector a través de la innovación, la sostenibilidad y una mayor coordinación entre los distintos eslabones de la cadena.

El congreso concluyó con una mesa redonda en la que representantes del sector coincidieron en la importancia de apostar por el origen, mejorar la comunicación con el consumidor y reforzar la colaboración entre producción, distribución y administración para afrontar los desafíos actuales.