Fuente:
FEPEX
18 Junio 2026
FEPEX valora la aprobación definitiva de las Nuevas Técnicas Genómicas como un avance en mejora vegetal e innovación
El pleno del Parlamento Europeo ha aprobado definitivamente, este miércoles, el reglamento sobre las Nuevas Técnicas Genómicas (NTG), concluyendo un proceso legislativo iniciado por la Comisión Europea en 2023, normativa valorada por FEPEX puesto que permitirá, entre otras cosas, desarrollar nuevas variedades de forma más rápida y precisa, favoreciendo la obtención de plantas mejor adaptadas a los retos actuales de la agricultura.
Las Nuevas Técnicas Genómicas (NTG) engloban un conjunto de herramientas biotecnológicas avanzadas que permiten modificar de forma precisa y dirigida el material genético de las plantas, con un grado de exactitud muy superior al de las técnicas de mejora convencional. A diferencia de los métodos tradicionales —basados en cruzamientos sucesivos y selección—, las NTG permiten actuar directamente sobre genes concretos, lo que se traduce en una mayor eficiencia, rapidez y control en el proceso de obtención de nuevas variedades.
El reglamento aprobado establece un sistema diferenciado para las plantas obtenidas mediante estas técnicas, distinguiendo entre aquellas equivalentes a la mejora convencional y aquellas que requieren una evaluación más completa.
Este nuevo marco introduce un enfoque basado en la proporcionalidad, diferenciando entre:
- NTG-1, correspondientes a modificaciones equivalentes a las que podrían obtenerse mediante mejora convencional, estableciendo algunas excepciones.
- NTG-2, sujetas a la normativa de organismos modificados genéticamente, con evaluación completa y autorización previa.
FEPEX considera que la actualización del marco regulatorio era una necesidad largamente esperada para adaptar la legislación al progreso científico y facilitar el acceso a herramientas que ya utilizan productores y obtentores de otros países competidores.
Las Nuevas Técnicas Genómicas permitirán desarrollar nuevas variedades de forma más rápida y precisa, favoreciendo la obtención de plantas mejor adaptadas a los retos actuales de la agricultura. Entre sus principales aplicaciones destacan el desarrollo de variedades más resistentes a plagas y enfermedades, con una mejor adaptación a la sequía y a las altas temperaturas, una mayor eficiencia en el uso del agua y los nutrientes y una menor necesidad de tratamientos fitosanitarios.
Para el sector de frutas y hortalizas, estas herramientas pueden contribuir a disponer de cultivos más resilientes frente al cambio climático, mejorar la sostenibilidad de las explotaciones y reforzar su rentabilidad. Asimismo, ofrecen nuevas oportunidades para el desarrollo de flores, plantas ornamentales y material vegetal más adaptados a las exigencias del mercado y a las nuevas condiciones ambientales.
Tras esta aprobación el miércoles en el pleno del Parlamento Europeo, únicamente queda la publicación en el Diario Oficial de la Unión Europea (DOUE) para su entrada en vigor. La normativa comenzará a aplicarse dos años después, previsiblemente en 2028.