Fuente:
FEPEX
17 Abril 2026
Entra en vigor el Real Decreto de comedores escolares que refuerza el papel de las frutas y hortalizas frescas en la alimentación infantil y juvenil
El Real Decreto 315/2025, por el que se establecen normas para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en los centros educativos, ha entrado en vigor, ayer, reforzando el protagonismo de las frutas y hortalizas frescas en los menús escolares, estableciendo, entre otras medidas, un consumo mínimo de cuatro o cinco raciones semanales de fruta frescas, una o dos raciones por semana de hortalizas, así como tres o cuatro raciones de ensaladas variadas como guarniciones.
El Real Decreto 315/2025 de 15 de abril, “por el que se establecen normas de desarrollo de la Ley 17/2011, de 5 de julio, de seguridad alimentaria y nutrición, para el fomento de una alimentación saludable y sostenible en centros educativos” desarrolla la Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición con el objetivo de garantizar que los comedores escolares sean entornos que promuevan una alimentación saludable, sostenible y equitativa, contribuyendo a la prevención de la obesidad infantil y a la reducción de desigualdades sociales
Fue impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y publicado en el BOE del 16 de abril del año pasado, estableciendo un periodo de adaptación de un año, por lo que la aplicación efectiva comenzó ayer, 16 de abril de 2026 y es de obligado cumplimiento para todos los centros educativos públicos, concertados y privados, desde educación infantil hasta bachillerato y formación profesional, incluyendo comedores, cafeterías y máquinas expendedoras.
Entre las principales medidas que introduce el Real Decreto, analizado por FEPEX, destaca la obligación de aumentar de forma significativa la presencia de frutas y hortalizas frescas en los menús escolares. En concreto, según establece el Capitulo III relativo a las medidas dirigidas a la programación de los menús escolares, servidos de lunes a viernes, se confeccionarán teniendo en cuenta determinadas frecuencias de consumo para los diferentes grupos de alimentos, sobre la base de la estructura tradicional de los componentes del mediodía en nuestra cultura.
Y con esta base se establece que, en los menús escolares, en los primeros platos deberán consumirse, semanalmente, una o dos raciones de hortalizas y en los postres, de cuatro a cinco raciones de fruta. También recoge que como guarniciones tendrán que tomarse, semanalmente, ensaladas variadas, de tres a cuatro raciones y otras guarniciones (patata, hortalizas y legumbres) de una a dos raciones.
En cuanto a la contratación, adquisición y la oferta de alimentos y bebidas en los centros escolares, y los criterios nutricionales que se deben priorizar, el Real Decreto establece, en el capítulo II, que la oferta de alimentos y bebidas en los centros educativos estará compuesta fundamentalmente, por alimentos frescos, de temporada y procedentes de canales cortos de distribución, como:” hortalizas, legumbres, cereales preferiblemente integrales, frutas, frutos secos y aceite de oliva, que incluya también un consumo moderado de fuentes de proteínas de origen animal como pescado, huevos, lácteos y carne, preferentemente de ave y conejo”.
Respecto a las hortalizas y las frutas, establece que al menos el 45% de las raciones que se oferten sean de temporada, y también que, al menos el 5 % del total del coste de adquisición de alimentos ofertados serán de producción ecológica, medidas ambas que no entrarán en vigor ahora, sino dentro de un año, el 16 de abril de 2027.
Además, el Real Decreto promueve medidas para la reducción del desperdicio alimentario, el uso de envases sostenibles y la compra pública responsable.
Para FEPEX la nueva normativa reconoce las frutas y hortalizas como uno de los los alimentos más saludables de nuestra dieta y contribuirá a la educación alimentaria en edades tempranas y a fomentar el consumo entre los escolares y los jovenes porque afecta también a las etapas de bachillerato y formación profesional. La aplicación efectiva de esta normativa puede abrir nuevas oportunidades para el sector hortofrutícola español si se alinea el consumo y la salud con la producción, reforzando la ingesta diaria de frutas y hortalizas como base de una dieta equilibrada.