Fuente:
FEPEX
30 Marzo 2026
La mayor disponibilidad de fitosanitarios y la actualización del arancel específico de las importaciones, medidas prioritarias para recuperar la rentabilidad del cultivo del ajo
La mayor disponibilidad de productos fitosanitarios y la actualización del arancel específico de las importaciones de ajo chino son las principales medidas que reclama la Asociación Nacional de Comercializadores y Productores de Ajo (ANPCA) para hacer frente a la pérdida de competitividad que sufre este cultivo, asociación que celebró la semana pasada su XXIII Asamblea General, en Las Pedroñeras, Cuenca.
En su asamblea, ANPCA alertó de la pérdida sostenida de rendimientos por hectárea que sufre el sector, con especial incidencia en el ajo morado, la variedad más tradicional, de mayor calidad y con mayor valor añadido de cuantas se cultivan en España. Esta caída de productividad es consecuencia directa de la política fitosanitaria de la Unión Europea, que ha ido eliminando materias activas imprescindibles para el control eficaz de plagas y enfermedades que afectan al cultivo, especialmente en los meses de mayo, junio y julio.
Las herramientas fitosanitarias actualmente disponibles son no solo ineficaces en comparación con las que existían anteriormente, sino también significativamente más costosas, lo que ha disparado los costes de producción por hectárea. Al distribuirse esos costes crecientes entre un volumen de kilos cada vez menor, el impacto económico sobre el productor se multiplica. Como consecuencia de esta situación, muchos agricultores han optado por sustituir el cultivo de ajo morado por variedades más tempranas, que permanecen menos tiempo en el campo, ofrecen algo más de rendimiento y se ven menos afectadas por las plagas y enfermedades de la segunda mitad de la primavera y el verano. Esta tendencia, sin embargo, supone un retroceso en la calidad y en el valor añadido del ajo español.
Por otro lado, la pérdida de competitividad interna se ve agravada por el crecimiento de la importación procedente de China impulsada por la ineficacia del actual arancel específico al ajo, fijado en 1.200 €/tonelada, que no ha sido actualizado desde el año 2001. El efecto acumulado de la inflación registrada en la zona euro durante los últimos veinticinco años ha erosionado por completo su capacidad protectora de los precios de entrada, de forma que los precios de las importaciones se sitúan por debajo del coste de producción comunitario, lo que ocurre también con los ajos procedentes de Egipto.
Por ello, ANPCA, asociación integrada en FEPEX, considera, como medidas prioritarias para recuperar la competitividad de las explotaciones una reforma de la política fitosanitaria comunitaria que conlleve una mayor disponibilidad de materias activas, así como la armonización de los requisitos para las autorizaciones de dichas materias activas en todos los Estados miembros de la UE.
ANPCA considera también prioritario la reforma del arancel específico del ajo chino y el control de las importaciones procedentes de Egipto. El presidente de la Asociación, Juan Salvador Peregrín, destacó que el sector no puede seguir afrontando en solitario el coste de unas políticas que lo dejan en manifiesta desventaja competitiva frente a países terceros que no están sujetos a las mismas exigencias medioambientales, fitosanitarias ni sociales.
Por su parte, el vicepresidente de ANPCA, Antonio Escudero, resaltó también la necesidad de reformar el seguro agrario. La línea 330 de Agroseguro, destinada a cubrir el cultivo del ajo, no recoge adecuadamente los avances tecnológicos y productivos que se han producido en el sector, en particular los relacionados con los modernos sistemas de recolección mecanizada. Por ello, ANPCA presentará próximamente ante ENESA y Agroseguro un estudio técnico y una propuesta formal de actualización de dicha línea, con el objetivo de adaptar la cobertura a la realidad actual del cultivo y garantizar una protección real y efectiva para los productores.