Fuente:
FEPEX
1 Octubre 2026
La importación española de frutas y hortalizas sigue creciendo, con un 7% más hasta julio superando los 2,8 millones de toneladas
La importación española de frutas y hortalizas frescas alcanzó los 2,87 millones de toneladas entre enero y julio de 2026, con un valor de 3.467 millones de euros, lo que supone incrementos del 7% y del 5%, respectivamente, respecto al mismo periodo de 2025.
Las frutas frescas concentraron la mayor parte del crecimiento. Las compras en el exterior ascendieron a 1,52 millones de toneladas, un 11% más que en los siete primeros meses de 2025, mientras que el valor aumentó un 9%, hasta 2.517 millones de euros.
Entre las frutas más importadas destacó el plátano, con 280.898 toneladas y un crecimiento del 14%, seguido del kiwi, con 121.165 toneladas (+14%), y la piña, con 110.693 toneladas (+7%). También sobresalió el fuerte aumento de las importaciones de limón, que se duplicaron respecto al año anterior, alcanzando 59.709 toneladas (+106%).
Las hortalizas importadas sumaron 1,35 millones de toneladas, un 3% más que en el mismo periodo de 2025, mientras que su valor disminuyó un 4%, hasta 950 millones de euros, según datos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales procesados por FEPEX.
En hortalizas, la patata continuó siendo el principal producto importado por España, con 783.607 toneladas, mostrando un descenso del valor del 29% hasta los 228 millones de euros No obstante en este periodo destaca sobre todo el crecimiento de la importación de tomate y pimiento, en volumen y sobre todo en valor.
Las compras de tomate alcanzaron 115.268 toneladas (+6%) y 190 millones de euros (+22%), y las de pimiento, ascendieron a 80.784 toneladas (+19%) y 117 millones de euros (+26%), datos que resultan preocupantes al tratarse de dos producciones que cuentan con una amplia oferta nacional. En un contexto marcado por el incremento de los costes de producción y las crecientes exigencias regulatorias en la UE, el aumento de las compras exteriores de estos productos acentúa la presión competitiva sobre los productores españoles, según FEPEX.